Bañarse a diario no es tan bueno para la salud

Es un hábito completamente normal tomar un baño tras un caluroso día o después de una agobiante jornada de trabajo. Lo que es un hecho es que esto (según los expertos), puede representar un riesgo para la salud de la piel.

¿Desde cuándo bañarse a diario es malo?

Cuando nos damos un baño nos sentimos frescos y limpios, pero lo que en verdad desconocemos es que estamos haciéndole un daño a nuestra piel, ya que cuando estamos bañándonos no nos estamos limpiando a nivel bacteriológico.

¿Cuantas veces bastan?

Según los expertos lo mejor es bañarse unas dos veces a la semana, pero se debe tener en consideración de que un baño no necesariamente debe involucrar a todo el cuerpo. Los lugares a los que más hay que enfocarse son en aquellos que desprenden fuerte olor (zona genitales e ingles).

Las duchas también se deben reducir, bañarse en exceso seca la piel y hace que se escame. Cuando la piel se escama se abre un espacio para las bacterias y los gérmenes, pudiendo causar una enfermedad mucho más preocupante.


¿Cómo mejorar la salud de la piel sin sacrificar los hábitos de higiene?

Primeramente se pueden considerar las siguientes recomendaciones:

  • Evitar usar agua caliente, las duchas frías son las más ideales.
  • Las zonas que requieren jabón son genitales, pies, axilas y manos. El resto solo necesita agua.
  • Evitar los exfoliantes o usarlos poco y cuando se usen se deben usar bien limpios.
  • Evitar ducharse más de una vez al día.
  • Secarse con toallas muy abrasivas puede dañar la piel, es bueno optar por el secarse al aire libre.

La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, de manera natural esta logra mantenerse limpia.

Cuando nos bañamos muy de seguido nuestra salud empieza a verse perjudicada, la piel se vuelve mucho más sensible a la sudoración, los rayos del sol y el contacto. Se hace evidente que cuando se tiene una piel delicada lo mejor es evitar los baños frecuentes, haciendo eso se notara un aumento considerable de la resistencia de la piel.

Este hecho resulta bochornoso para muchas personas, en especial para las que habitan en zonas muy calurosas. En estas circunstancias lo más recomendable es “refrescarse” y mantener limpias determinadas zonas con jabones naturales.

Uno de los beneficios colaterales radica en la considerable reducción del consumo de agua en el hogar, nos daremos cuenta que incorporando estos rituales en nuestro día a día lograremos mejorar nuestra salud y notaremos una considerable mejora con nuestra limpieza.

Recordemos que en diferentes partes de nuestro cuerpo habitan diferentes colonias de bacterias, algunas hasta son las responsables de los malos olores, es en estas zonas en donde debemos tener especial atención cuando nos bañemos.

Para facilitar la transición a estos hábitos para mejorar la salud y llevar una apropiada higiene se pueden considerar los baños parciales y especiales. Los pies, las manos y la cara serán nuestra prioridad para mantener el apropiado nivel de higiene.

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